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Luis Videgaray se asocia con el yerno de Trump para fundar empresa de IA

Luis Videgaray, exsecretario de Hacienda y Relaciones Exteriores de México, ha regresado al ojo público, pero esta vez en un terreno que podría parecer más inofensivo: el mundo de la inteligencia artificial. Junto a Jared Kushner, yerno de Donald Trump, ha fundado Brain Co., una empresa tecnológica que promete conectar la innovación de Silicon Valley con las necesidades de gobiernos y grandes corporaciones. Sin embargo, su reaparición pública no está exenta de cuestionamientos, dada su carrera política plagada de polémicas y acusaciones.

Videgaray no es un personaje ajeno a los conflictos de interés. Durante su ejercicio en el gobierno de Enrique Peña Nieto, su papel en el diseño y la implementación de políticas económicas estuvo estrechamente ligado a sus relaciones con actores del sector privado, en particular con grupos empresariales con los que, según diversas investigaciones, mantenía vínculos más allá de lo ético. Uno de los casos más emblemáticos fue su implicación en la “Casa Blanca”, el escándalo de la mansión de lujo adquirida por la esposa del presidente Peña Nieto, cuyo financiamiento se vinculó a la constructora Higa, de estrecha relación con el gobierno.

Las decisiones de Videgaray en la Secretaría de Hacienda no fueron inmunes a este tipo de cuestionamientos. Durante su gestión, hubo acusaciones de beneficiar a ciertos grupos empresariales, que habrían obtenido contratos y decisiones favorables en sectores clave como la infraestructura y la energía. Este tipo de manejos en la administración pública generaron una creciente desconfianza sobre su verdadera lealtad: ¿era un servidor público trabajando por el bien del país o simplemente un puente entre intereses privados y el gobierno?

Sin lugar a dudas, uno de los episodios más polémicos de Videgaray en el ámbito político fue su participación en la organización de la visita de Donald Trump a México en 2016. El entonces candidato republicano, quien se había destacado por lanzar comentarios despectivos sobre los mexicanos, fue recibido en una reunión con Peña Nieto gracias a la intervención directa de Videgaray, lo que desató una ola de críticas en México. La invitación de Trump, que muchos consideraron una humillación diplomática, fue vista como un intento de Videgaray de acercar relaciones con el candidato, independientemente de los intereses nacionales y el daño a la dignidad del pueblo mexicano.

Este episodio dejó una marca indeleble en la carrera política de Videgaray, quien, después de la visita, fue señalado como responsable de la «traición» hacia la soberanía mexicana. En ese contexto, su renuncia temporal como secretario de Relaciones Exteriores fue una muestra del rechazo tanto interno como externo hacia su comportamiento. ¿Cómo puede un político con esta clase de decisiones ahora presentar su imagen como un líder de confianza en el mundo empresarial y tecnológico?

En 2021, la Secretaría de la Función Pública (SFP) inhabilitó a Videgaray para ocupar cargos públicos hasta 2031 debido a “irregularidades administrativas”. Este castigo fue el resultado de investigaciones sobre inconsistencias en su patrimonio y en el ejercicio de su cargo, lo que generó sospechas sobre su posible enriquecimiento ilícito durante su mandato. Aunque no se detallaron públicamente todas las irregularidades, la sanción levantó serias dudas sobre la transparencia de su gestión y su responsabilidad en el manejo de recursos públicos.

El hecho de que, tras ser sancionado y apartado del servicio público, Videgaray haya decidido involucrarse nuevamente en un emprendimiento tan visible como Brain Co. no hace más que alimentar la percepción de que su carrera siempre ha estado marcada por una constante búsqueda de beneficios privados, incluso a costa de su rol en el sector público.

La fundación de Brain Co. junto a Kushner, quien también es una figura polémica debido a su vinculación con el gobierno de Trump y los fondos soberanos de países como Arabia Saudita, plantea más preguntas que respuestas. ¿Es Videgaray realmente un experto en inteligencia artificial, como lo presentan en la nota, o simplemente está aprovechando una nueva vía para seguir generando riqueza mediante sus redes de poder?

La sociedad que mantiene con Kushner y Elad Gil, ambos provenientes de círculos empresariales con fuertes conexiones políticas, no es una mera coincidencia. En un mundo donde la tecnología y la política a menudo se entrelazan, la posibilidad de que Brain Co. no solo sea una iniciativa empresarial legítima, sino un canal para que Videgaray y sus socios sigan operando bajo las sombras de la política, es algo que no se puede ignorar.

Foto: Redes

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