A casi tres años del ataque que sufrió en diciembre de 2022, Ciro Gómez Leyva reaparece en el centro del debate público con una narrativa que, más allá del testimonio personal, refuerza su enfrentamiento con el poder político. En entrevista reciente, el periodista presentó su próximo libro «No me pudiste matar», donde reconstruye su versión de los hechos, cuestiona a las autoridades y lanza una dura crítica al expresidente Andrés Manuel López Obrador, sin aportar pruebas nuevas sobre lo ocurrido.
Aunque reconoce que no tiene elementos para acusar directamente al Estado, Gómez Leyva siembra dudas sobre la versión oficial y deja entrever la posibilidad de una operación política en su contra, sin ofrecer evidencia concreta. En sus palabras, “no descarta” que haya sido un crimen de Estado, un planteamiento que algunos interpretan como una estrategia discursiva para insinuar sin asumir responsabilidad.
El libro, que será publicado el 23 de octubre, se estructura en tres partes: una reconstrucción criminal del atentado, una reflexión personal y un análisis político. En este último apartado, Gómez Leyva centra su relato en su conflicto con López Obrador, a quien acusa de hostigarlo desde el púlpito presidencial durante años.
Más allá del impacto físico o emocional del atentado, el comunicador subraya que su libertad personal se vio afectada, ya que desde entonces depende de escoltas y dejó de caminar libremente por su ciudad. A raíz del ataque, incluso optó por salir del país por un tiempo, medida que forma parte de la narrativa dramática con la que se presenta la publicación.
El fragmento más comentado del libro es el cierre, donde Gómez Leyva lanza un mensaje ambiguo y provocador a tres figuras: el tirador, el presunto autor intelectual y el expresidente López Obrador. Aunque intenta mostrarse elevado moralmente al “bendecir” a sus agresores, remata con una frase de claro contenido político dirigida al exmandatario:
“que se vaya al diablo”, frase que él mismo justifica como una manera de expresar el daño que le causó.
“No me pudiste matar físicamente, Bart; no me pudiste matar profesionalmente, Andrés Manuel López Obrador”
A pesar de que asegura no desearle mal a López Obrador, el periodista lo convierte en un antagonista central de su relato, a quien responsabiliza moralmente del clima de hostilidad que vivió. Llama la atención que nunca recibió una llamada del mandatario tras el atentado, lo cual él interpreta como una omisión significativa, aunque también es cuestionable qué tipo de gesto esperaba de alguien a quien públicamente enfrentó durante años.
“Él causó dolor, trató de lastimar, hostigar y presionar. Que se vaya al diablo ahí donde esté”
Aunque el atentado que sufrió Ciro Gómez Leyva fue real y condenable, su insistencia en mantenerse en el centro del discurso político —sin aportar pruebas nuevas ni aceptar las limitaciones del caso— genera sospechas sobre sus verdaderas intenciones.
El periodista opta por mantener abierta la especulación sobre una conspiración de Estado, lo cual alimenta su figura de víctima del poder y refuerza su narrativa de resistencia personal.
Con este libro, Gómez Leyva no solo cuenta su historia, sino que también reafirma su papel como opositor mediático al gobierno anterior, posicionándose nuevamente en el foco del debate público —y político— en un contexto donde la figura del periodista se entrelaza peligrosamente con la del activista o el actor político.
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