La confirmación de que Estados Unidos revocó la visa al exgobernador de Guerrero, Héctor Astudillo, ha generado un giro inesperado en la conversación política nacional. El exmandatario, quien recientemente se integró a las filas de Movimiento Ciudadano tras renunciar al PRI, reveló que fue notificado sobre esta medida migratoria el pasado 31 de julio.
Astudillo, quien gobernó Guerrero de 2015 a 2021, explicó que recibió la notificación por correo electrónico, pero no se le indicaron los motivos oficiales detrás de la decisión. Según narró en entrevistas, considera que esta acción podría estar relacionada con declaraciones que realizó en medios y redes sociales, en las que criticó la política comercial del expresidente estadounidense Donald Trump. En particular, advirtió sobre los efectos negativos de los aranceles al jitomate mexicano en trabajadores agrícolas, muchos de ellos guerrerenses que laboran en estados del norte como Sinaloa.
Aunque no ofreció evidencia concreta que relacione sus palabras con la cancelación de la visa, el exgobernador expresó que la situación ha sido aprovechada por actores políticos para intentar vincularlo con actividades ilegales, lo cual rechazó tajantemente. Afirmó que enfrenta una campaña de desprestigio y sostuvo que no existen causas legales que justifiquen la revocación de su documento migratorio.
El contexto en el que ocurre este hecho es relevante. En semanas recientes, desde la oposición —particularmente PAN, PRI y Movimiento Ciudadano— se ha impulsado la versión de que el gobierno de Estados Unidos estaría retirando visas a políticos cercanos a Morena, bajo sospechas de vínculos con el crimen organizado. Sin embargo, el único caso confirmado hasta ahora involucra a un expriista que ahora milita en Movimiento Ciudadano, partido que ha sido también crítico del gobierno federal.
Esta situación pone en entredicho la narrativa que pretendía ubicar exclusivamente a políticos oficialistas como objeto de presiones externas. En contraste, el primer caso confirmado no solo no pertenece a Morena, sino que forma parte de una fuerza opositora.
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