La situación financiera de Ricardo Salinas Pliego y TV Azteca está cada vez más complicada, ya que los acreedores estadounidenses, encabezados por The Bank of New York Mellon, no ven casi ninguna posibilidad de que la empresa pague los 580 millones de dólares que le debe ni de llegar a un acuerdo conciliatorio.
En documentos legales presentados ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York, los demandantes solicitaron que el caso avance rápidamente hacia un juicio sumario, buscando poner fin a una disputa que se prolonga desde hace años. Por su parte, TV Azteca intenta frenar este proceso, apelando a un arbitraje internacional contra el gobierno mexicano que analiza la misma deuda, lo que retrasa una resolución definitiva.
Los acreedores, sin embargo, han dejado claro que la estrategia de Grupo Salinas parece estar dirigida a evadir el pago, utilizando litigios en México y maniobras legales para dilatar el proceso y evitar afrontar sus obligaciones. Según ellos, las declaraciones públicas de Salinas Pliego sobre su disposición a negociar no se corresponden con los hechos ni con la voluntad real de pagar.
La defensa de TV Azteca reconoce que mantiene conversaciones con los bonistas, pero subraya que el panorama para un acuerdo es complicado. Aseguran que los tenedores de bonos actúan con la intención de litigar agresivamente y tomar control hostil de la empresa, lo que dificulta cualquier conciliación.
El problema comenzó en 2017 con la emisión de bonos por 400 millones de dólares, que vencieron en 2024. Sin embargo, TV Azteca dejó de pagar desde 2020, alegando dificultades económicas por la pandemia, y la deuda actual se ha incrementado a 580 millones de dólares.
La realidad es que Salinas Pliego está acorralado, enfrentando presión legal y financiera de inversionistas que no confían en su voluntad de cumplir con la deuda, lo que marca un momento crítico para el empresario y su grupo empresarial.
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