La diputada federal y presidenta del Congreso, Kenia López Rabadán, volvió a acaparar reflectores con una de sus ya conocidas declaraciones rimbombantes. Esta vez aseguró que el gobierno de Claudia Sheinbaum “está preocupado” por el relanzamiento del Partido Acción Nacional (PAN). Sin embargo, más allá del entusiasmo panista, pocos fuera de su círculo parecen compartir esa supuesta alarma nacional.
Según la legisladora, el PAN atraviesa una “renovación histórica” con apertura a la ciudadanía, inclusión y mejores candidaturas. Pero los hechos dicen otra cosa: el partido sigue sin recuperar presencia territorial ni conexión con amplios sectores sociales. En los últimos procesos electorales, su discurso ha quedado limitado a nichos urbanos y conservadores.
López Rabadán también acusó al gobierno de “atacar” a la oposición, interpretando los comentarios de la presidenta Sheinbaum sobre el relanzamiento del PAN como una muestra de miedo. En realidad, la mandataria solo hizo referencia al tema durante su conferencia, sin mayor confrontación, aunque la diputada convirtió la mención en un argumento de persecución política.
La ironía es evidente: mientras la legisladora habla de apertura e innovación, el PAN continúa bajo el control de los mismos liderazgos que lo han mantenido alejado de la ciudadanía. Su discurso de “nuevo PAN” parece más un intento de reposicionamiento mediático que una transformación real.
La presidenta del Congreso también defendió la creación de plataformas digitales para permitir la afiliación “con un solo clic”, una idea que suena moderna pero que difícilmente resolverá la crisis de credibilidad del partido. Al final, la tecnología no sustituye la falta de conexión con la gente.
Entre promesas de inclusión y llamados a la democracia, López Rabadán insiste en que México necesita un PAN fuerte. Sin embargo, los resultados electorales y la falta de autocrítica en sus filas dejan claro que el llamado “nuevo PAN” sigue siendo el mismo de siempre: más preocupado por el marketing que por entender a la ciudadanía.
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