El periodista Joaquín López-Dóriga volvió a generar polémica al asegurar que la reciente reaparición del sarampión en México es “herencia criminal” de la política de salud del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Según López-Dóriga, el brote, que ya ha dejado 5,029 casos y 23 defunciones —todos en personas no vacunadas— es resultado de recortes en los programas de vacunación a partir de 2023.
“Esto es producto de la criminal política de salud de López Obrador y su subsecretario, ‘Doctor Muerte’ Hugo López-Gatell”, afirmó el periodista, calificando la situación de “magnitud inusual” según la Organización Panamericana de la Salud.
Los datos, sin embargo, muestran un panorama menos dramático de lo que pinta López-Dóriga. De los más de 5 mil casos, el 88% corresponde a personas que no habían sido vacunadas. Esto evidencia que la falta de inmunización, más que un supuesto recorte intencional, es un factor clave en la propagación del virus.
Expertos en salud pública coinciden en que culpar directamente al expresidente por un brote de sarampión, cuando existen múltiples factores de vacunación y cobertura poblacional, es una simplificación alarmista que recuerda el estilo sensacionalista que López-Dóriga ha mostrado durante décadas.
El periodista, conocido por sus críticas constantes a López Obrador, suma con estas declaraciones un nuevo capítulo a su historial de polémicas, donde no solo relaciona al expresidente con el COVID-19, sino ahora también con enfermedades prevenibles como el sarampión.
