InicioPolíticaDe senador ausente a comentarista internacional: Alito ataca a Sheinbaum desde Telemundo

De senador ausente a comentarista internacional: Alito ataca a Sheinbaum desde Telemundo

En una nueva muestra de oportunismo político, Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI y senador de la República, usó una entrevista en la cadena Telemundo para acusar al gobierno de Claudia Sheinbaum de estar vinculado al crimen organizado. Desde un set de televisión en Estados Unidos, el priista intentó proyectarse como defensor de la seguridad y la democracia mexicana, olvidando convenientemente su propio historial de ausencias, viajes y señalamientos de corrupción.

Durante su participación en el programa La Mesa Caliente, Moreno Cárdenas repitió el discurso de la derecha internacional, afirmando que México no combate con firmeza al narcotráfico y que el gobierno actual mantiene supuestos vínculos con grupos criminales. También intentó justificar su postura elogiando la política de seguridad de Donald Trump, en una comparación que más bien pareció una provocación que una propuesta.

Mientras se presentaba ante las cámaras estadounidenses como una figura moral, el senador priista lleva registradas 21 inasistencias al Senado de la República, equivalentes a una de cada cinco sesiones. Gran parte de esas faltas ocurrieron mientras realizaba giras por América Latina y Estados Unidos, presentándose como observador electoral o invitado político de gobiernos de derecha.

En febrero estuvo en Ecuador, en septiembre en Perú y Washington, y en octubre viajó a Bolivia. Desde ahí, participó vía remota en actos partidistas, sin siquiera solicitar licencia para ausentarse de su cargo. Su escaño permanece vacío, pero sus redes sociales están llenas de fotos de aeropuertos, congresos y reuniones con líderes conservadores extranjeros.

Resulta paradójico que quien acusa al gobierno de Sheinbaum de falta de compromiso con la seguridad, sea el mismo que abandona su trabajo legislativo para construir una imagen internacional de “líder opositor”, mientras su partido pierde alianzas y credibilidad.

El colmo fue su ausencia el 1 de octubre, fecha clave en que el Senado debatía la reforma a la Ley de Amparo. Mientras sus compañeros discutían hasta la medianoche, “Alito” brilló por su ausencia. Ese día, en lugar de legislar, se dedicó a atacar a Sheinbaum en redes sociales, amenazando con demandarla por señalar los presuntos casos de corrupción que enfrenta en Campeche.

En menos de un año, el priista ha convertido su curul en una oficina vacía y su papel de senador en una gira personal de autopromoción, todo mientras sigue cobrando su salario público. La incongruencia es evidente: habla de “combate al crimen organizado” mientras evade sus responsabilidades políticas y enfrenta investigaciones por enriquecimiento ilícito.

La escena en Telemundo no fue la de un líder preocupado por México, sino la de un político desesperado por recuperar relevancia, utilizando medios extranjeros para atacar desde fuera lo que no puede defender dentro. Cada ausencia en el Senado es un recordatorio de que mientras Alito viaja y acusa, el país sigue enfrentando los problemas que él mismo ayudó a sembrar.

Foto: X

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