El asesinato del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo, ha revivido uno de los momentos más críticos de su carrera política: cuando, como diputado federal por Morena, cuestionó abiertamente la estrategia de seguridad impulsada por los expresidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.
En un video que volvió a circular en redes sociales, se observa a Manzo visiblemente molesto desde la tribuna de la Cámara de Diputados, denunciando que la militarización iniciada en 2006 no fue una política de seguridad, sino una acción que desató la violencia en el país.
El entonces legislador recordó que la llamada “guerra contra el narcotráfico” comenzó en Michoacán, el 11 de diciembre de 2006, cuando Felipe Calderón, recién asumido como presidente, ordenó el despliegue militar bajo el Operativo Conjunto Michoacán. Según Manzo, aquella decisión no buscaba proteger a los ciudadanos, sino atender intereses de grupos criminales y políticos.
De acuerdo con su intervención, Calderón habría actuado con complicidad hacia los cárteles, al permitir que el Ejército interviniera en tareas civiles sin un plan de justicia social ni de fortalecimiento institucional. Para Manzo, esa política fue el punto de partida de la violencia que ha marcado a Michoacán durante casi dos décadas.
Además, el morenista cuestionó la legitimidad del gobierno de Calderón, recordando que su llegada al poder en 2006 estuvo rodeada de acusaciones de fraude electoral. Para el entonces diputado, la “guerra contra el narco” fue también una forma de legitimar un mandato debilitado por la falta de respaldo popular.
Crítica a Peña Nieto y las autodefensas
En el mismo discurso, Carlos Manzo también arremetió contra el expresidente Enrique Peña Nieto, al considerar que su administración repitió los errores de Calderón. Según señaló, la creación de autodefensas y el envío de un comisionado federal a Michoacán no resolvieron la violencia, sino que profundizaron la división y la desconfianza en las instituciones.
Manzo comparó esa política con estrategias aplicadas en otros países latinoamericanos, las cuales —dijo— terminaron empoderando a grupos armados irregulares y debilitando al Estado. A su juicio, Peña Nieto optó por improvisar y maquillar los resultados, sin atender las verdaderas causas sociales del crimen organizado.
Un discurso que vuelve a resonar
Hoy, tras su asesinato, las palabras de Carlos Manzo han adquirido un nuevo significado. Su crítica a los gobiernos anteriores refleja una visión que exigía un cambio profundo en las políticas de seguridad, priorizando el bienestar de la población por encima de la confrontación armada.
El exdiputado, que formó parte de la LXV Legislatura de la Cámara de Diputados por Morena entre 2021 y 2024, mantenía una postura firme contra la militarización, defendiendo que la paz debía construirse desde la justicia social, no desde la guerra.
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