El expresidente Felipe Calderón Hinojosa volvió a encender la polémica al expresar su apoyo público a la senadora Lilly Téllez, quien esta semana exigió que el Estado mexicano emprenda una “guerra con toda la fuerza” contra el narcotráfico.
A través de su cuenta de X (antes Twitter), el exmandatario elogió la postura de la legisladora panista y criticó los intentos por acallarla, reviviendo así un discurso que marcó su sexenio y que dejó miles de víctimas y un país sumido en la violencia.
Calderón difundió un video en el que se observa a Téllez lanzando ataques verbales contra senadores de Morena y exigiendo un combate frontal al crimen organizado. Con su mensaje, el expresidente intentó presentar a la senadora como una voz valiente, aunque sus palabras fueron interpretadas por muchos como una defensa de la estrategia fallida que caracterizó su administración.
Durante su gobierno (2006–2012), la llamada “guerra contra el narco” provocó más de 120 mil muertes y decenas de miles de desaparecidos, según estimaciones de organizaciones civiles. Sin embargo, Calderón parece insistir en que la violencia debe enfrentarse con más violencia, en lugar de promover soluciones integrales o de prevención.
Por su parte, Lilly Téllez ha hecho de la confrontación su principal herramienta política, buscando visibilidad mediante declaraciones incendiarias en tribuna y redes sociales. En su más reciente intervención en el Senado, acusó al gobierno federal de permitir el avance del crimen organizado y exigió una respuesta militarizada, lo que generó un tenso intercambio con legisladores morenistas.
El respaldo de Calderón no pasó desapercibido. Analistas políticos han señalado que ambos personajes parecen coincidir en la nostalgia por una política de mano dura, pese a los resultados trágicos que dejó en el pasado. Su coincidencia, apuntan, revela un intento de reposicionamiento político del expresidente dentro del PAN, aprovechando las posturas radicales de figuras como Téllez.
En segundo plano, algunos usuarios en redes recordaron los vínculos familiares de ambos con el caso de la Guardería ABC, tragedia ocurrida en 2009 durante el gobierno de Calderón, en la que tanto un familiar de Margarita Zavala, esposa del expresidente, como un pariente de Lilly Téllez figuraron entre los socios del establecimiento. Aunque el tema no fue mencionado directamente, el contexto reavivó el debate sobre la responsabilidad y el legado moral de quienes hoy exigen justicia y castigo a otros.
Mientras tanto, el país sigue enfrentando niveles de violencia alarmantes, y el discurso de guerra que ambos políticos promueven parece más un recurso de confrontación mediática que una propuesta real de solución.
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