Tras la confirmación de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán sobre la identidad del presunto asesino del alcalde Carlos Manzo, Víctor Manuel Ubaldo Vidales, de 17 años, el caso rápidamente se convirtió en un escenario de polémica mediática. Tanto Ricardo Salinas Pliego como Javier Alatorre aprovecharon el suceso para criticar al gobierno y sus programas sociales, generando debate y confusión en redes.
Salinas Pliego utilizó el hecho para cuestionar la existencia de apoyos económicos a jóvenes, insinuando que estos recursos podrían estar siendo mal empleados. Su postura refleja la reiterada oposición del empresario a los programas de apoyo social, transformando un crimen en una oportunidad para deslegitimar políticas públicas sin relación directa con el caso.
Por su parte, Javier Alatorre vinculó al joven presunto asesino con el programa Jóvenes Construyendo el Futuro, sugiriendo que el programa no logró prevenir su involucramiento en la delincuencia organizada. A pesar de que el joven tenía 17 años y no podía ser beneficiario del programa, Alatorre aprovechó la situación para cuestionar la eficacia de las políticas sociales de AMLO, generando una ola de críticas en redes por desinformación y sensacionalismo.
Especialistas y usuarios en redes recordaron que el programa tiene un rango de edad de 18 a 29 años y busca vincular a jóvenes con centros de trabajo, ofreciendo capacitación laboral y una beca mensual. La manipulación mediática del caso por parte de Salinas Pliego y Alatorre desvía la atención de las causas reales de la violencia y politiza un crimen que debería ser tratado con enfoque en seguridad y justicia, no en ataques a programas sociales.
El episodio refleja cómo algunos actores mediáticos y empresariales utilizan tragedias para alimentar debates políticos y cuestionar políticas públicas, mientras que los hechos y la realidad de los jóvenes en riesgo quedan en un segundo plano.
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