En una de sus transmisiones por YouTube, el senador Gerardo Fernández Noroña volvió a demostrar que no teme señalar los excesos del poder económico. Esta vez, sus palabras apuntaron directamente al empresario Ricardo Salinas Pliego, a quien acusó de representar lo peor del modelo empresarial mexicano: la riqueza construida sobre el trabajo y el esfuerzo de otros.
Durante su mensaje, Noroña abordó el resentimiento de la derecha hacia el gobierno actual y, en ese contexto, recordó las recientes declaraciones del dueño de TV Azteca sobre la “dificultad” de mantener una nómina. El legislador consideró esas afirmaciones una muestra del desprecio del empresario hacia los trabajadores, pues —según explicó— quien concentra fortunas multimillonarias no “mantiene” a nadie, sino que se enriquece gracias al sudor ajeno.
Pero el señalamiento del senador fue más allá de lo moral o lo ético. Fernández Noroña también recordó las millonarias deudas fiscales que Salinas Pliego mantiene con el Servicio de Administración Tributaria (SAT), una situación que evidencia, según él, la desigualdad con la que se aplica la justicia en México. Mientras a la ciudadanía se le exige cada peso en contribuciones, a los grandes empresarios se les permite evadir responsabilidades durante años sin consecuencias reales.
El legislador subrayó que la fortuna del magnate televisivo no se explica por mérito, sino por el respaldo histórico del poder político y económico. Recordó el controvertido caso de la concesión del antiguo Canal 40, hoy TV Azteca, una operación que —según múltiples versiones— se logró mediante maniobras de fuerza y aprovechando la cercanía con gobiernos anteriores.
Noroña también compartió que en el pasado conoció personalmente a Salinas Pliego, de quien en un principio tuvo una impresión positiva. Sin embargo, hoy lo considera un ejemplo claro de hipocresía y autoritarismo, alguien que oculta detrás de su discurso empresarial una visión elitista y profundamente antidemocrática.
Finalmente, el senador ridiculizó las versiones sobre una posible candidatura presidencial de Salinas Pliego para 2030, afirmando que el empresario carece de la sensibilidad y la ética que requiere un cargo público. Para Noroña, su figura simboliza el abuso, la evasión y la arrogancia de una clase empresarial que se ha beneficiado históricamente del pueblo sin devolverle nada.
Con esta nueva confrontación, Fernández Noroña se consolida como una de las voces más firmes contra la impunidad de los poderosos, evidenciando la brecha entre quienes producen la riqueza y quienes se apropian de ella desde el privilegio.
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