El empresario Ricardo Salinas Pliego sumó un nuevo revés judicial en medio del creciente escrutinio legal que enfrentan sus negocios. Una jueza federal rechazó la solicitud para desbloquear las cuentas bancarias de Ganador Azteca SAPI, empresa ligada a sus casinos virtuales y operadora de las plataformas Bet365 y Betano en México, investigada por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) por presunto lavado de dinero.
La resolución fue emitida por la jueza Luz María Flores Alva, del Juzgado Tercero de Distrito en Materia Administrativa, quien negó la suspensión provisional solicitada el pasado 13 de noviembre. Con ello, Ganador Azteca seguirá sin acceso a sus cuentas en BBVA y Banco Azteca, por orden de la UIF.
Este rechazo no solo mantiene firme el bloqueo financiero: también confirma el impacto de la reforma a la Ley de Amparo aprobada en octubre, que impide conceder suspensiones provisionales contra medidas de la UIF cuando existen indicios de lavado de dinero. La ley cerró la puerta a los amparos que durante años permitieron a grandes corporaciones —incluyendo a empresas de Salinas Pliego— frenar investigaciones financieras de forma temporal.
La decisión definitiva llegará el 12 de diciembre, cuando la jueza determine si concede o no la suspensión total. Para lograrlo, Ganador Azteca deberá demostrar fehacientemente el origen lícito de los recursos, algo que las autoridades consideran altamente improbable dado el patrón detectado en la investigación.
Las plataformas Bet365 y Betano permanecen fuera de operación desde que la Secretaría de Gobernación suspendió el permiso de Ganador Azteca como parte de un operativo más amplio. El 11 de noviembre, la Secretaría de Hacienda informó que 13 casinos en México fueron clasificados como empresas de “alto riesgo financiero”, debido a su vulnerabilidad frente a redes criminales.
“Por su alto riesgo financiero, fueron listadas como personas morales bloqueadas para proteger a los usuarios y evitar que estos espacios sean usados por el crimen organizado”, señaló la dependencia.
Ese mismo día, el Grupo Salinas reconoció estar bajo investigación de la UIF y de la Procuraduría Fiscal de la Federación, calificando el proceso como “persecución política”, aunque la evidencia oficial muestra otra realidad.
Documentos de la autoridad financiera revelan un esquema típico de lavado de dinero operado desde las plataformas digitales investigadas:
“Se identificó que utilizaban a personas con perfiles económicos no acordes con la cantidad de dinero recibido, como amas de casa, estudiantes, jubilados y desempleados, quienes a cambio de un porcentaje transferían la totalidad de los fondos a los verdaderos dueños”.
El caso ya está en manos de la Fiscalía General de la República, y existe denuncia formal de la Procuraduría Fiscal.
Mientras tanto, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos reveló esta misma semana que 10 casas de apuestas con operaciones legales en México están involucradas en lavado de dinero del crimen organizado. Aunque Ganador Azteca no aparece en su lista, el señalamiento refuerza el clima de vigilancia internacional hacia la industria —y, por extensión, hacia los negocios digitales vinculados a Salinas Pliego—.
El empresario enfrenta simultáneamente deudas fiscales multimillonarias, resoluciones adversas en la Suprema Corte, juicios con acreedores en Estados Unidos y el congelamiento de uno de sus negocios más rentables: las apuestas en línea.
La fecha clave será el 12 de diciembre. Por ahora, la justicia sigue inclinándose en contra del magnate.
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