La renuncia de Alejandro Gertz Manero a la Fiscalía General de la República (FGR) desató una nueva confrontación pública encabezada por Ricardo Salinas Pliego, quien volvió a utilizar sus redes sociales para lanzar acusaciones sin sustento contra figuras clave de Morena, particularmente Adán Augusto López, así como contra el círculo cercano de Andrés Manuel López Obrador.
El empresario, actualmente bajo investigaciones fiscales y financieras millonarias, afirmó que la dimisión del fiscal no fue una transición institucional, sino el resultado de supuestas presiones políticas destinadas —según él— a detener “investigaciones” contra integrantes del oficialismo. Sin embargo, no exhibió documento, evidencia o resolución judicial alguna que respaldara tales señalamientos.
Renuncia de Gertz: un proceso legal, no un golpe político
Gertz Manero presentó su renuncia al Senado el 27 de noviembre, informando que aceptó la propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum para ocupar una embajada. La salida fue aprobada con amplia mayoría: 74 votos a favor, 22 en contra y ninguna abstención.
Se trató de un procedimiento constitucional normal, pero Salinas Pliego lo convirtió en una plataforma para insinuar conspiraciones dentro del gobierno federal, justo cuando enfrenta la presión del SAT, fallos adversos de la SCJN, investigaciones de la UIF, suspensión de sus casinos y un litigio millonario en Estados Unidos.
Acusaciones sin sustento contra Adán Augusto, Andy López y el entorno del expresidente AMLO
El dueño de Grupo Salinas lanzó una serie de publicaciones donde afirmó:
“¿Qué sigue, que dejen a Zaldívar en su lugar para que libere a Hernán y paren las investigaciones contra Andy y compañía?”
En otro mensaje, agregó:
“¿Es esto la prueba más contundente de que sus investigaciones apuntan a esa facción de Morena y que sus corruptelas quedan impunes?”
No obstante, ninguna investigación formal pública, expediente judicial o documento oficial confirma la existencia de procesos contra Andy López Beltrán o Adán Augusto impulsados por Gertz. Las acusaciones provienen exclusivamente de la narrativa personal del empresario, quien atraviesa su peor momento legal en años.
Salinas se victimiza mientras acumula reveses legales
Horas después, radicalizó su discurso:
“No es un cambio institucional, es una señal del desgaste de un régimen que no respeta la libertad”, escribió.
Y continuó:
“Cuando alguien deja de ser útil al control, se le descarta. El régimen presenta la renuncia de Gertz como un trámite, pero esto revela un mensaje peligroso”.
Los mensajes aparecen justo cuando:
- El SAT quedó facultado para iniciar el cobro de más de 48 mil millones de pesos en créditos fiscales contra Grupo Elektra y TV Azteca.
- Una jueza negó desbloquear cuentas de Ganador Azteca, empresa de casinos de su conglomerado.
- La Secretaría de Gobernación suspendió sus plataformas de apuestas Bet365 y Betano operadas en México.
- Acreedores en EU reactivaron un litigio por 580 millones de dólares.
En ese contexto, su discurso intenta colocar al gobierno como perseguidor político, pese a que las sanciones derivan de sentencias firmes, investigaciones financieras y deudas fiscales acumuladas por más de una década.
Un empresario que acusa “autoritarismo” mientras evade responsabilidades
En un mensaje con referencias filosóficas, Salinas afirmó:
“La ley se convierte en un instrumento de control cuando el poder decide quién cae y por qué”.
Sin embargo, el proceso que enfrenta no proviene del poder político, sino de:
- Tribunales federales.
- La Suprema Corte.
- La Unidad de Inteligencia Financiera.
- Autoridades estadounidenses.
Las instituciones que hoy le exigen cumplir la ley son las mismas a las que él apeló durante años para evitar sanciones.
Mientras el empresario habla de libertad, la evidencia apunta a otra realidad: las consecuencias legales no son persecución, sino el resultado del incumplimiento fiscal y financiero de sus propias empresas.
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