La actriz Laura Zapata defendió su participación en la llamada Marcha de la Generación Z, realizada el domingo 14 de diciembre de 2025 en la Ciudad de México, al asegurar que se trató de una convocatoria ciudadana abierta y no de un acto partidista, pese a la escasa asistencia registrada, estimada en alrededor de 300 personas, de acuerdo con cifras del Gobierno capitalino.
Durante el recorrido por Avenida Juárez, Zapata explicó que, aunque pertenece a la generación Baby Boom, decidió acudir para respaldar a los jóvenes organizadores del movimiento, a quienes describió como críticos de la Cuarta Transformación y presuntamente perseguidos por manifestar su desacuerdo con el actual gobierno.
“La invitación fue para todos… Yo soy mexicana y me choca lo que está sucediendo en mi país… La generación zeta son los organizadores, yo que soy de la generación Baby Boom vengo a apoyarlos”, declaró.
Discurso de persecución y advertencias de dictadura
Zapata sostuvo que su motivación para participar en la movilización responde a una preocupación personal por el rumbo político del país y a lo que considera un clima de persecución contra las voces críticas.
“Tengo hambre de libertad, de justicia, y no quiero que México vaya hacia una dictadura”, afirmó.
La actriz negó de manera reiterada cualquier vínculo con el Partido Acción Nacional (PAN) u otra fuerza política, insistiendo en que su postura es exclusivamente ciudadana.
“Antes que cualquier partido, yo soy mexicana”, aseguró.
Una marcha con bajo respaldo ciudadano
La Marcha de la Generación Z, promovida en redes sociales como una movilización relevante contra el gobierno federal, no logró la convocatoria esperada. Según datos oficiales del Gobierno de la Ciudad de México, la asistencia fue limitada a unas 300 personas, lo que contrastó con la narrativa de un supuesto movimiento juvenil amplio.
Pese a ello, Zapata defendió la legitimidad del acto y llamó a ignorar las críticas, utilizando la frase “sigan ladrando” para desestimar los cuestionamientos en redes y medios.
Enfrentamientos con prensa y creadores de contenido
Durante la movilización, Laura Zapata protagonizó diversos altercados con youtubers y reporteros que cubrían el evento. En uno de los intercambios, acusó a una creadora de contenido de estar “maiceada” y llamó “pendejo” a un joven tras un desacuerdo durante una entrevista.
También increpó a un reportero del diario La Jornada, luego de que éste señalara que algunos asistentes respaldaban al actual gobierno federal, pidiéndole reconsiderar su postura ideológica.
Ataques a otros actores y símbolos religiosos
En otro momento, Zapata arremetió contra el actor Carlos Bonavides por su respaldo público a Morena y a la Cuarta Transformación, al afirmar que dicho apoyo obedece a intereses económicos.
“Le dan lana”, dijo.
Asimismo, defendió el uso de una bandera mexicana con la imagen de la Virgen de Guadalupe, al señalar que se trata de un símbolo histórico.
“Fue la primera bandera que se ondeó en nuestro país”, afirmó.
Victimismo, confrontación y escasa convocatoria
La participación de Laura Zapata en la movilización volvió a poner en evidencia una constante en ciertos sectores de la oposición mediática: discursos de persecución, confrontación con la prensa y una narrativa de resistencia que no logra traducirse en respaldo ciudadano masivo.
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