El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) anunció que competirá sin alianza con Morena en las elecciones de 2027 en San Luis Potosí, en una decisión que marca un punto de quiebre en una relación política que durante años fue estratégica. La dirigencia nacional, encabezada por Karen Castrejón Trujillo, justificó la ruptura al señalar que el partido cuenta con la estructura suficiente para contender por cuenta propia en la entidad.
El anuncio se da en medio de tensiones internas entre ambas fuerzas políticas, derivadas de los nuevos criterios de Morena para la selección de candidaturas, particularmente en lo relacionado con el nepotismo. Estas reglas han complicado las negociaciones con el PVEM, que ahora opta por separarse en un momento clave rumbo al proceso electoral.
Más allá del discurso de fortaleza, la decisión también refleja un interés claro por mantener el control político en el estado, actualmente gobernado por Ricardo Gallardo. El PVEM ha dejado en claro que su objetivo es retener la gubernatura, apostando por liderazgos propios y perfiles que, aseguran, tienen presencia territorial y capacidad competitiva.
Uno de los puntos centrales del conflicto es la figura de Ruth González, esposa del actual mandatario, quien se perfila como una de las aspirantes mejor posicionadas. Su posible candidatura ha generado críticas por un escenario de continuidad familiar en el poder, lo que ha sido uno de los principales factores de fricción con Morena, que busca evitar este tipo de señalamientos.
La ruptura también expone una contradicción política: el PVEM creció electoralmente al amparo de su alianza con Morena, pero ahora decide competir en solitario en un contexto de disputa interna. Este choque de intereses no solo redefine la contienda en San Luis Potosí, sino que también abre la puerta a un posible desgaste en la relación entre ambos partidos a nivel nacional.
