La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, enfrenta presión social tras una movilización ciudadana que exigió su destitución en medio de la controversia por la presunta participación de agentes de la CIA en operativos de seguridad en la entidad.
La protesta inició en la glorieta del monumento a Pancho Villa y avanzó por avenida Universidad hasta el Palacio de Gobierno, donde los manifestantes realizaron un mitin con la participación de ciudadanos provenientes de distintos municipios. Durante el recorrido, se escucharon consignas como “Fuera Maru Campos” y “Ni PAN ni CIA, queremos soberanía”, en referencia directa al caso que ha generado tensión política en el estado.
Los asistentes señalaron a la administración estatal por la falta de claridad en torno a los hechos ocurridos el pasado 19 de abril, cuando murieron funcionarios mexicanos y dos ciudadanos estadounidenses vinculados a la CIA. En ese contexto, criticaron las versiones contradictorias que han surgido desde el gobierno local sobre la presencia de agentes extranjeros.
La movilización colocó a Maru Campos en el centro del conflicto político, al exigir que se separe del cargo para permitir el esclarecimiento de los hechos. Esta demanda se suma a los cuestionamientos que ya se han planteado desde distintos sectores en torno a la posible violación del marco legal en materia de seguridad nacional.
Además de la protesta, los manifestantes anunciaron el inicio de una recolección de firmas con el objetivo de impulsar su destitución. Argumentaron que es necesario garantizar el respeto a la soberanía nacional y evitar cualquier tipo de intervención externa en asuntos internos.
El caso Chihuahua ha trascendido así del ámbito institucional al terreno social, donde la exigencia de respuestas ha derivado en movilizaciones públicas. La presión ciudadana se suma al debate político en torno a la actuación del gobierno estatal y a las implicaciones del caso en materia de seguridad y soberanía.
