El Instituto Nacional Electoral aprobó que el partido antes denominado Somos México adopte oficialmente el nombre SOMOS, al considerar que con ello atendió la modificación exigida por el Tribunal Electoral. Sin embargo, el Consejo General rechazó el nuevo emblema presentado por la organización, por lo que deberá entregar otra propuesta en un plazo máximo de 48 horas.
La propuesta gráfica mantenía la palabra SOMOS acompañada por la silueta de la República Mexicana. Para la mayoría de las consejerías, ese diseño seguía reproduciendo la misma asociación con la identidad nacional que había sido cuestionada anteriormente. El argumento central fue que sustituir la palabra “México” por su representación territorial no eliminaba el vínculo simbólico entre el partido y el país en su conjunto.
El antecedente se encuentra en la resolución de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que el 26 de agosto confirmó la obligación de modificar nombre, emblema y colores. El tribunal determinó que la combinación anterior podía generar una apropiación simbólica de la identidad nacional colectiva y ordenó al INE revisar los nuevos elementos bajo parámetros objetivos, sin imponer directamente un diseño específico.
Durante la sesión, el proyecto fue aprobado en lo general por 10 votos contra uno, mientras que la propuesta de conservar el emblema fue rechazada por ocho consejerías frente a tres que pretendían mantenerlo. El instituto acordó que SOMOS contará con hasta 48 horas para presentar una nueva imagen, la cual podrá ser analizada en la sesión prevista para el 3 de septiembre.
La decisión provocó inconformidad entre los representantes del partido, quienes sostienen que el propio INE había avalado previamente su identidad durante el proceso de constitución. Pese a esas objeciones, el registro como partido político nacional se mantiene vigente y el ajuste pendiente se concentra ahora en su identidad gráfica, por lo que SOMOS deberá encontrar un emblema que lo diferencie sin recurrir a elementos que el órgano electoral considere una representación de la identidad nacional.
