InicioPolíticaAlito Moreno estalla… y se hunde: usa la marcha Gen Z

Alito Moreno estalla… y se hunde: usa la marcha Gen Z

El dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, volvió a recurrir a la estridencia, los insultos y la manipulación política para posicionarse mediáticamente, esta vez utilizando la marcha de la llamada Generación Z como pretexto para atacar al gobierno federal y a Morena.

En conferencia de prensa, el priista lanzó una serie de acusaciones sin sustento, repitiendo el libreto opositor que intenta convertir cualquier episodio en un campo de batalla electoral.

Un dirigente acorralado que recurre al insulto para sobrevivir políticamente

Lejos de presentar datos, contextos o evidencias, Alito eligió la ruta de la confrontación:
Este es el pinche gobierno de morena. Son brutos para gobernar, salieron más pendejos que corruptos”, dijo, en un discurso más propio de un influencer iracundo que de un dirigente de partido.

El uso de lenguaje violento no sorprende: Alito ha hecho de la exageración y la agresión su principal estrategia para evitar hablar de lo que realmente pesa sobre él y sobre el PRI:

  • denuncias por corrupción,
  • escándalos financieros,
  • desplome electoral histórico,
  • pérdida de credibilidad nacional e internacional.

Mientras la 4T avanza en investigaciones reales, capturas y desarticulación de estructuras criminales, el PRI intenta instalar la narrativa de que “el gobierno asesina jóvenes”, un señalamiento tan irresponsable como falso.

La vieja receta del PRI: usar el miedo y el narco como arma política

Alito aseguró —sin pruebas— que Morena tiene “narcopolíticos” en sus filas, y prometió que en los próximos días “exhibirá” a funcionarios presuntamente vinculados con el crimen organizado.

Este tipo de amenazas mediáticas son una práctica recurrente del PRI cuando intenta recuperar relevancia:

  • lanzar acusaciones sin sustento,
  • victimizarse,
  • fabricar enemigos,
  • generar escándalo para desviar la atención de sus propias crisis internas.

La realidad es que Morena y el gobierno federal ya presentaron detenciones, investigaciones y datos concretos sobre el caso Uruapan, mientras el PRI solo ofrece especulación y ataques.

La estrategia del PRI: apropiarse de la marcha Gen Z para atacar al gobierno

Resulta evidente que la oposición intenta convertir a la Generación Z en una bandera electoral, pese a que los propios convocantes ya quedaron exhibidos por sus vínculos con contratos del PAN, militancia previa en el PRI y participación en acciones violentas.

Alito, lejos de reconocer la manipulación opositora detrás de la marcha, decidió culpar al gobierno:

“Así quisiéramos verlos combatiendo al crimen organizado, a los narcopolíticos de Morena. Con esos se mueren de miedo”.

Sin embargo, la captura de responsables del asesinato de Carlos Manzo, la desarticulación de células criminales y la acción coordinada entre Federación y Michoacán contradicen completamente la acusación del priista.

La 4T actúa; la oposición grita

Mientras el PRI se desmorona electoralmente y Alito se aferra a la estridencia, el gobierno federal avanza en seguridad, recaudación fiscal, combate al lavado de dinero y detención de criminales.

El contraste es claro:

  • La 4T presenta hechos.
  • La oposición presenta coraje, insultos y narrativa falsa.

Conclusión

Alito Moreno no denunció corrupción ni crimen: denunció su irrelevancia política.
Su discurso no revela fuerza, sino desesperación.
Y su promesa de “exhibir a narcopolíticos” no es más que un intento burdo de recuperar protagonismo mediante amenazas mediáticas.

La ciudadanía tiene claro que detrás de estos ataques no hay defensa de jóvenes ni preocupación por el país: hay cálculo, oportunismo y un PRI que agoniza tratando de gritar más fuerte que su propio pasado.

Foto: X

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