El Partido Revolucionario Institucional (PRI) vuelve a jugar con las sombras de la desinformación. Ahora, con los amparos presentados a favor de los hijos de Andrés Manuel López Obrador, José Ramón y Andy López Beltrán, el PRI parece no perder oportunidad de arremeter contra el gobierno de la Cuarta Transformación. El diputado federal de Morena, Arturo Ávila, ha señalado al PRI como el responsable detrás de esta estrategia jurídica, que, en su opinión, solo busca crear una narrativa falsa que vincule a los hijos del expresidente con actos delictivos.
Según Ávila, estos amparos no son más que un intento orquestado para manipular la opinión pública. “Tenemos los elementos suficientes para probar que fueron ellos (PRI) los que promovieron estos juicios de amparo, con el único fin de fabricar una historia falsa que vincule a los hijos del expresidente con un supuesto crimen que no existe”, declaró Ávila en un noticiero radiofónico.
El diputado de Morena fue claro en exponer que los documentos presentados ante los tribunales carecían de la mínima validez, como las firmas necesarias, y que incluso el abogado que supuestamente representaba a los López Beltrán desmintió haber participado en el proceso. “Este es un intento descarado de manipular la justicia y los medios de comunicación. El PRI sigue jugando con los mismos métodos de desinformación que lo caracterizaron durante su largo gobierno”, agregó Ávila.
La respuesta del PRI: más desinformación y acusaciones infundadas
En respuesta a las acusaciones de Ávila, el senador del PRI, Pablo Angulo, rechazó tajantemente cualquier vínculo con los amparos y calificó las declaraciones del morenista de «mentiras». “Es un gran mentiroso. El PRI no tiene nada que ver con esto. El PRI construyó este país, y lo que están haciendo ahora es tratar de distraer a la gente con falacias”, argumentó Angulo, quien además aprovechó para atacar al gobierno actual, acusando a Morena de estar vinculado con el crimen organizado.
Sin embargo, las palabras de Angulo, lejos de desmentir las acusaciones, solo reafirman la sensación de que el PRI sigue aferrándose a viejas tácticas para desviar la atención de los verdaderos problemas que enfrenta el país. ¿Quién puede creer en la palabra de un partido cuyo legado está marcado por la corrupción, el desfalco y el saqueo de las arcas públicas? El PRI, lejos de ofrecer soluciones, se sigue refugiando en la mentira.
Manipulación mediática y estrategia del PRI
Es evidente que el PRI sigue empleando las mismas tácticas de manipulación mediática que lo caracterizaron durante su largo reinado. Los amparos presentados a favor de los hijos de AMLO no tienen más propósito que crear una cortina de humo que desestabilice al gobierno y distraiga a la ciudadanía de los temas que realmente importan: la corrupción estructural y la crisis económica heredada por gobiernos anteriores.
El PRI, al verse acorralado por su pérdida de poder y credibilidad, recurre una vez más a los ataques sin fundamento. La idea de vincular a los López Beltrán con delitos que no se han probado solo busca reactivar una campaña de desprestigio que parece ser su único recurso frente a un gobierno que avanza, a pesar de los obstáculos.
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