La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) está por cerrar uno de los litigios más prolongados y polémicos en materia fiscal: este jueves rechazará los últimos recursos legales presentados por Grupo Elektra y TV Azteca, ambas propiedad de Ricardo Salinas Pliego, relacionados con siete créditos fiscales que ascienden a 33 mil 477 millones de pesos.
La decisión del máximo tribunal marca el final de casi dos décadas de batalla jurídica, en la que el empresario intentó frenar el pago mediante amparos, reclamos y recusaciones. Ninguno prosperó.
Un fallo sin margen de maniobra
Los ministros de la Corte coincidieron en que los recursos del consorcio no plantean argumentos novedosos ni de relevancia constitucional, por lo que no habrá análisis de fondo. En términos prácticos, esto significa una derrota definitiva para las empresas del grupo.
Incluso las impugnaciones contra las ministras encargadas del caso fueron descartadas. El presidente de la Corte, Hugo Aguilar Ortiz, resolvió que no existía razón para poner en duda la imparcialidad del tribunal, pese a los señalamientos públicos de Claudia Sheinbaum hacia el empresario.
Con la inminente notificación del fallo, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) quedará en libertad para ejecutar el cobro o proceder al embargo de activos, en caso de que el grupo no cumpla con el pago voluntario.
Intentos fallidos de negociación
En semanas recientes, Salinas Pliego trató de reabrir negociaciones con la Procuraduría Fiscal de la Federación (PFF), ofreciendo montos muy por debajo de la deuda reclamada por el SAT —entre 5 mil 691 y 8 mil 964 millones de pesos—. Sin embargo, la dependencia optó por no responder, interpretando la propuesta como una estrategia dilatoria.
La falta de respuesta dejó al empresario sin margen legal para interponer nuevos recursos, cerrando así su última puerta jurídica en el país.
Frentes abiertos en el extranjero
Mientras tanto, TV Azteca enfrenta un proceso judicial en Nueva York, donde acreedores internacionales reclaman más de 580 millones de dólares por el impago de bonos emitidos en 2017.
El juez Paul G. Gardephe fijó como fecha límite el 12 de noviembre para que la compañía y sus filiales presenten un plan de resolución o una solicitud de suspensión del proceso. El magistrado también rechazó las peticiones del grupo para mantener un litigio paralelo en México o para obtener protección económica temporal.
El ocaso de una estrategia
Durante años, Salinas Pliego ha usado los tribunales y los medios de comunicación para prolongar un conflicto que se originó en el sexenio de Enrique Peña Nieto. Ahora, tras casi veinte años, la justicia fiscal lo alcanza con una factura multimillonaria y un panorama internacional que agrava su situación financiera.
El empresario, conocido por su estilo desafiante y su fortuna mediática, enfrenta el momento más crítico de su carrera corporativa, mientras el Estado mexicano envía una señal contundente contra la evasión fiscal de grandes grupos empresariales.
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