Por: Hamid López Pioquinto
Después de la “intervención” de Estados Unidos a Venezuela, las dudas son más que las certezas.
Sin embargo, en animo de intentar responder algunas, hubo una que quisiera compartir: ¿será que estamos entrando a una nueva época, a un mundo híbrido entre Guerra Fria y Colonialismo? Un Nuevo Orden en el cual las potencias, militares, económicas o políticas puedan tomar cualquier territorio, mediante un acuerdo tácito.
Es ampliamente conocido el interés ruso con Ucrania; interés motivado con un argumento de Seguridad Nacional, el mismo que ha empleado los Estados Unidos. Igual de conocido es el interés de China por Taiwan.
Conocido y documentado fue también, el interés de los países europeos a mediados de Siglo XIX para tomar territorios en Las Americas, Africa, Asia y Oceania; decisiones que tomaban sin ninguna otra motivación más que su propio interés, con un frágil derecho internacional.
Solo por mencionar un ejemplo, México, un país recién independizado, vio ondear la bandera estadounidense (perdiendo mas de la mitad del territorio) y después la francesa, sin olvidar el interés de los ingleses.
Sin embargo, fue en África donde el poder del colonialismo, en su máxima expresión se hizo presente. Robando todo lo que necesitaban y respaldándose una potencia entre otra, es decir, otorgándose legitimidad jurídica (porque, aunque a los puristas en leyes no les guste, eso también es derecho), sin importar las razones de los
millones de personas que vivían allí, sus creencias o esperanzas, todo fue tomado, hasta, que no hubo nada más por tomar y la guerra entra las potencias inició.
¿Qué nos queda a nosotros, los millones que vivimos en esas naciones, naciones que no deciden, naciones que se toman?
