El historiador Enrique Krauze volvió a colocarse en el centro de la controversia tras expresar su respaldo a la posible candidatura presidencial de Ricardo Salinas Pliego, empresario y dueño de Grupo Salinas. Su apoyo, expresado durante la celebración del cumpleaños número 70 del magnate, ha sido interpretado como un giro político que pone en duda la independencia intelectual con la que por años se ha presentado ante la opinión pública.
Durante el evento en la Arena CDMX, Krauze celebró la trayectoria de Salinas Pliego y destacó su madurez como una etapa propicia para “construir”. Sin embargo, su postura ha generado críticas por parte de sectores que ven en su apoyo una contradicción frente a su discurso histórico sobre el poder, la democracia y el papel del empresariado en la política mexicana.
En diversos momentos, el historiador ha abogado por mantener una distancia entre el poder económico y el político, pero ahora su respaldo a un empresario que ha sido abiertamente crítico de los gobiernos de izquierda parece situarlo en una posición ideológicamente comprometida.
En este contexto, la figura de Krauze se percibe como un símbolo de ese acercamiento entre los intereses empresariales y el discurso liberal tradicional.
El gesto de respaldo del historiador no sólo implica un apoyo personal, sino que abre el debate sobre la coherencia y los límites éticos del intelectual público en un escenario político donde las fronteras entre poder, opinión e influencia se vuelven cada vez más difusas.
Foto; X
