El actor Fernando Bonilla confrontó públicamente a Movimiento Ciudadano (MC) luego de que el partido utilizara su imagen sin consentimiento en un meme con fines políticos, desatando una polémica que rápidamente escaló en redes sociales. El episodio puso sobre la mesa los límites entre el uso del humor digital y la propaganda partidista.
La controversia comenzó cuando un equipo vinculado al partido en Nuevo León difundió una imagen del personaje Jerónimo Ponche III, interpretado por Bonilla en la serie La Oficina, acompañada de un mensaje en defensa de la gestión del gobernador Samuel García. El contenido se viralizó en cuestión de horas, impulsado por la popularidad del personaje, sin que existiera autorización del actor para su uso en ese contexto.
Ante esto, Fernando Bonilla respondió de forma directa desde sus redes sociales, rechazando el uso de su imagen con fines políticos. En su mensaje, etiquetó a la cuenta nacional de Movimiento Ciudadano y exigió que no se volviera a utilizar su rostro para ese tipo de contenidos, marcando una línea clara entre el entretenimiento y la promoción partidista.
El caso evidenció una confusión entre los códigos del humor digital y la comunicación política, al trasladar un personaje de ficción, ampliamente utilizado en memes, hacia un mensaje con intención propagandística. Esta diferencia fue subrayada por el propio actor, quien aclaró que no tiene problema con el uso de su personaje en contextos humorísticos, pero sí cuando se busca capitalizar su imagen en beneficio de un partido.
La polémica también tuvo eco dentro de MC. Jorge Álvarez Máynez reconoció que el actor tenía razón y calificó el meme como “muy forzado”, admitiendo el error en su difusión. El contenido fue eliminado posteriormente de las redes del partido en Nuevo León, cerrando un episodio que exhibe los riesgos del uso no autorizado de figuras públicas en la comunicación política.
