El Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) confirmó la presencia de propaganda en la alcaldía Cuauhtémoc que incluye referencias directas a la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega, lo que podría derivar en un caso de promoción personalizada y uso indebido de recursos públicos.
La verificación fue dada a conocer por el concejal Emilio Villar, quien explicó que personal del organismo electoral documentó la existencia de estos materiales mediante un acta oficial. El registro incluye la ubicación exacta y características de la propaganda, lo que le otorga valor probatorio dentro de un eventual proceso.
De acuerdo con la diligencia realizada el 8 de abril, autoridades electorales localizaron una lona en la colonia Roma Sur con mensajes institucionales relacionados con la alcaldía. Sin embargo, el elemento que genera controversia es la inclusión del nombre y firma de la funcionaria, lo que podría interpretarse como una estrategia de posicionamiento personal.
El concejal señaló que no se trata de un caso aislado. Según detalló, se han identificado al menos 17 piezas similares distribuidas en distintas colonias, lo que motivó la presentación de una denuncia ante la Secretaría de la Contraloría General de la Ciudad de México para que se investiguen posibles responsabilidades administrativas.
Además, se promovió una queja ante el propio IECM al considerar que la difusión de esta propaganda podría exceder los límites legales de la comunicación gubernamental, particularmente en lo referente a la promoción personalizada de servidores públicos.
En su exposición, Villar planteó que estas acciones podrían encuadrar como actos anticipados con recursos públicos, lo que, de confirmarse, implicaría una falta a la normativa electoral vigente.
Hasta el momento, el Instituto Electoral únicamente ha confirmado la existencia de los materiales. Será responsabilidad de las autoridades competentes determinar si estos hechos constituyen una violación a la ley, así como definir posibles sanciones.
El caso reabre el debate sobre los límites entre la comunicación institucional y la promoción personal en cargos públicos, un tema recurrente en el ámbito político de la Ciudad de México.
