El líder nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, conocido como “Alito”, presentó una nueva y controversial teoría sobre el gobierno de la Cuarta Transformación. En una conferencia de prensa realizada el martes 23 de septiembre en el Senado, Alito acusó directamente a Andrés Manuel López Obrador de liderar lo que él denominó el “Cártel de Macuspana”, una red de complicidad que, según el dirigente priista, involucra a varios actores políticos de Morena, familiares del presidente y hasta exfuncionarios de alto rango.
Moreno Cárdenas comenzó su intervención con un ataque directo a la falta de recursos y equipo para llevar a cabo la conferencia, señalando que el Senado de la República había obstaculizado el proceso para que los legisladores pudieran dar la información que, según él, el pueblo mexicano necesita conocer. Pero la sorpresa llegó cuando el líder del PRI presentó una serie de acusaciones más graves: según Alito, la “red de corrupción” en la que estaría involucrado el gobierno de López Obrador comenzó desde su llegada al poder en 2018 y continúa hasta el día de hoy, tocando tanto a figuras de Morena como a familiares cercanos al presidente.
En la conferencia, Alito reveló que uno de los principales responsables de esta red sería el senador Adán Augusto López Hernández, actual titular de la Secretaría de Gobernación. Según el líder priista, López Hernández ha tenido vínculos con empresas sancionadas por la DEA y el Departamento del Tesoro de EE. UU., especialmente en relación con la venta de productos químicos para la fabricación de fentanilo. Alito mostró varias diapositivas con lo que afirmó son pruebas de los vínculos entre el gobierno de AMLO y figuras del narcotráfico.
El dirigente del PRI también presentó un “documento oficial”, el cual, según él, demostraría que López Obrador y su entorno habrían ascendido a funcionarios de la Secretaría de Marina que actualmente enfrentan cargos por huachicol fiscal. Entre las personas mencionadas se encuentra José Rafael Ojeda, exsecretario de Marina, y Luisa María Alcalde, actual dirigente de Morena, quienes, según Alito, formaron parte de una estructura que permitía estos ascensos en complicidad con el crimen organizado.
En un giro aún más controversial, Alito mencionó que el PRI había presentado una denuncia formal ante la DEA y el FBI en contra de López Hernández, a quien calificó como un “narcosenador”, por sus presuntos nexos con el contrabando, lavado de dinero y el narcotráfico. Aseguró que la denuncia era parte de un esfuerzo conjunto con las autoridades estadounidenses para investigar y desmantelar la red de corrupción que, según él, ha sido alimentada por el gobierno de AMLO.
El momento más impactante de la conferencia llegó cuando Alito presentó lo que llamó una “radiografía del Cártel de Macuspana”, en la que incluyó a varios personajes de la política actual, como los gobernadores de Sinaloa (Rubén Rocha), Tamaulipas (Américo Villarreal) y Sonora (Alfonso Durazo). Además, incluyó en la lista a varios de los hijos de AMLO: José Ramón, Andy y Bobby López Beltrán, quienes, según Moreno Cárdenas, habrían sido actores clave en los financiamientos ilegales de las campañas de Morena.
La conferencia de prensa cerró con una declaración desafiante de Alito: la “Cuarta Transformación” está profundamente infiltrada por el crimen organizado, y los mexicanos merecen saber la verdad detrás de los funcionarios y sus presuntos vínculos con redes criminales que, para el PRI, representan una grave amenaza para la estabilidad del país.
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