En una escena que bien podría pertenecer a una comedia de humor involuntario, Ricardo Salinas Pliego decidió lanzar su precandidatura presidencial desde la comodidad de su fiesta de cumpleaños, rodeado de celebridades, música y trabajadores de sus propias empresas. Porque claro, ¿qué mejor manera de iniciar una carrera política que con un micrófono en la mano, luces de colores y un público que difícilmente puede contradecirte?
El senador Gerardo Fernández Noroña, uno de los primeros en reaccionar, no se contuvo y cuestionó duramente la “visión política” del empresario, señalando que su discurso fue más bien un monólogo lleno de insultos a la izquierda mexicana, sazonado con arrogancia y sin una sola propuesta coherente. Para Noroña, Salinas Pliego no entiende la política como un ejercicio democrático, sino como un acto de egolatría en el que uno se sube al escenario, grita lo que se le ocurre y espera ovaciones… preferentemente de gente que trabaja para él.
“Agarrar un micrófono y decir necedades”, así resumió el senador la manera en que el magnate parece concebir el quehacer político. Según Noroña, nadie en el entorno del empresario se atreve a decirle que está haciendo el ridículo, lo que explica por qué el empresario sigue creyendo que sus arranques virales en redes sociales son actos de estadismo.
Y es que el empresario, que actualmente enfrenta diversos señalamientos fiscales, no encontró mejor ocasión para declararse presidenciable que su fiesta de cumpleaños número 70, donde lo más profundo de su mensaje político fue un enérgico “que se vayan a chingar a su madre los zurdos”.
Fernández Noroña, con ironía, comparó al dueño de TV Azteca con Javier Milei y Donald Trump, aunque aclaró que ni siquiera alcanza a ser una copia fiel. Para el senador, Salinas Pliego tiene la prepotencia de Trump y el histrionismo de Milei, pero carece del más mínimo talento político. Es, en resumen, una caricatura de las caricaturas.
Además, el legislador lanzó una crítica más profunda al cuestionar la verdadera riqueza de Salinas Pliego, al afirmar que el empresario “es tan pobre que solo dinero tiene”. Para Noroña, el magnate carece de visión, valores o compromiso con el país, y su fortuna no le alcanza para ocultar esa pobreza de contenido.
Todo esto ocurrió apenas días antes del evento masivo que Salinas Pliego convocó en la Arena Ciudad de México para el 25 de octubre. ¿Se tratará de un mitin político, otro show de luces o simplemente una nueva oportunidad para escuchar a Salinas Pliego hablar de sí mismo? Nadie lo sabe con certeza, pero lo que sí es claro es que el empresario cree que puede comprar la presidencia como quien compra tiempo aire en su televisora.
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