El PAN llevó hasta Bruselas su confrontación con Morena, luego de que una delegación encabezada por su dirigente nacional, Jorge Romero Herrera, acudiera al Parlamento Europeo para exponer su visión sobre la situación política y de seguridad en México. Durante la visita, el panista acusó una presunta infiltración del crimen organizado en distintos niveles de gobierno, como parte de una gira con la que Acción Nacional también busca fortalecer relaciones con actores políticos europeos.
La comitiva estuvo integrada por figuras como Santiago Taboada y Mariana Gómez del Campo, y sostuvo encuentros con actores europeos. Entre ellos se reportó una reunión con David McAllister, presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo. Sin embargo, la presencia del PAN en las instalaciones de la Eurocámara no implica que el organismo haya adoptado como propias sus acusaciones ni que exista una resolución institucional europea contra el gobierno mexicano.
El punto más delicado estuvo en la gravedad de los señalamientos. Romero sostuvo que existe una presunta asociación entre autoridades mexicanas y organizaciones criminales, pero en el mensaje público difundido desde Bruselas no exhibió documentos, cifras o nuevas evidencias que acreditaran un pacto institucional entre Morena y el narcotráfico. Por ello, esas afirmaciones permanecen en el terreno de la acusación política y no pueden presentarse periodísticamente como hechos probados.
La gira también muestra cómo Acción Nacional está internacionalizando parte de su estrategia opositora, al colocar fuera del país acusaciones que ya utiliza recurrentemente dentro de México. Apenas días antes, el propio PAN había incorporado nuevamente expresiones que vinculan a Morena con el crimen dentro de su discurso rumbo a las elecciones de 2027, cuando buscará ampliar su presencia en gubernaturas, congresos locales y la Cámara de Diputados.
Por ahora, el resultado político de la visita deberá medirse más allá de las imágenes y mensajes difundidos desde Europa. El PAN tendrá que precisar qué acuerdos obtuvo, qué autoridades o grupos parlamentarios respaldaron sus planteamientos y si las acusaciones generaron alguna acción institucional concreta. Mientras eso ocurre, la gira deja una imagen clara: Acción Nacional llevó su ofensiva contra Morena al escenario europeo, pero la distancia entre una acusación partidista y una conclusión institucional sigue siendo considerable.
