El expresidente Enrique Peña Nieto reapareció públicamente en una boda celebrada en Portofino, Italia, donde fue captado junto al empresario israelí Avishai Neriah, cuyo nombre aparece en documentos relacionados con los señalamientos por presuntos sobornos y contratos otorgados durante el sexenio priista. Las imágenes volvieron a colocar bajo atención el caso Pegasus, mientras en México permanece abierta una investigación sobre las acusaciones.
Neriah fue mencionado junto con el empresario Uri Ansbacher en un litigio desarrollado en Israel, del cual surgieron documentos que hablan de una presunta inversión conjunta de alrededor de 25 millones de dólares para obtener acceso y contratos con autoridades mexicanas entre 2012 y 2018. Entre los negocios señalados se encuentra tecnología de seguridad y la comercialización del software de espionaje Pegasus. Los documentos difundidos periodísticamente, sin embargo, no constituyen por sí mismos una sentencia contra Peña Nieto.
A partir de esas revelaciones, la Fiscalía General de la República abrió en julio de 2025 una carpeta de investigación por el posible pago de sobornos al expresidente. La dependencia anunció entonces que solicitaría información a las autoridades israelíes mediante mecanismos de asistencia jurídica internacional para incorporar elementos del litigio a las indagatorias mexicanas. Hasta ahora, no se ha informado de una resolución definitiva que establezca responsabilidad penal de Peña Nieto por esos hechos.
El exmandatario ha rechazado los señalamientos relacionados con el supuesto pago de 25 millones de dólares y ha sostenido que carecen de sustento. La aparición junto a Neriah ocurre mientras el expediente continúa abierto, aunque tampoco existen elementos que permitan concluir que durante la celebración ambos abordaron asuntos relacionados con Pegasus, negocios o la investigación que actualmente se desarrolla en México.
Las fotografías únicamente acreditan la coincidencia de Peña Nieto y Neriah en el mismo evento social, pero adquieren relevancia pública por los antecedentes que rodean al empresario y al expresidente. La escena reavivó el escrutinio sobre las relaciones construidas durante el sexenio 2012-2018 y sobre una investigación que todavía deberá determinar si los señalamientos surgidos del litigio israelí pueden acreditarse judicialmente.
