InicioPolíticaPeña Nieto se aferra a versión oficial del caso Ayotzinapa pese a...

Peña Nieto se aferra a versión oficial del caso Ayotzinapa pese a nuevas investigaciones

En un reciente testimonio difundido como parte de la serie documental PRI: Crónica del fin, el expresidente Enrique Peña Nieto habló por primera vez en años sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, un caso que calificó como uno de los episodios más difíciles de su sexenio.

Aunque reconoció la magnitud de la tragedia y el impacto social que provocó, Peña Nieto defendió el planteamiento central de la investigación oficial presentada en su gobierno, también conocida como la «verdad histórica», pese a que esta versión ha sido severamente cuestionada tanto a nivel nacional como internacional.

Lo hecho, hecho está. Para mí fue una tragedia. Yo sigo pensando lo que ya sabemos: lo que han denostado como la verdad histórica. Quítale el nombre, pero no altera lo que hasta ahora he conocido de las nuevas investigaciones.

El exmandatario expresó que sigue creyendo en los elementos fundamentales de aquella narrativa, aunque no se mostró seguro sobre puntos clave, como el supuesto destino final de los estudiantes en el basurero de Cocula. También sugirió que hubo participación de autoridades en distintos niveles de gobierno —incluyendo cuerpos municipales, estatales e incluso elementos del Ejército—, pero insistió en deslindar a las instituciones como tales, al considerar que las acciones fueron individuales.

Al reflexionar sobre su papel durante la crisis, admitió que no se sentía preparado para enfrentar un hecho de tal gravedad. Explicó que asumir la Presidencia implica un aprendizaje constante, ya que no hay una preparación formal que anticipe la complejidad del cargo.

No hay escuela para ser presidente de la República; cobras noción y dimensión de la responsabilidad hasta que estás ahí.

Este posicionamiento revela que, a pesar del paso del tiempo y del avance de nuevas investigaciones, el expresidente continúa mostrando reticencia a replantearse lo ocurrido. Su falta de autocrítica y el respaldo a una versión desacreditada por instancias nacionales e internacionales profundizan el escepticismo sobre la voluntad real del Estado para esclarecer el caso y garantizar justicia.

Lejos de dar paso a una revisión objetiva, sus declaraciones parecen orientadas a justificar decisiones pasadas, incluso si ello implica mantener una narrativa que ha sido desmontada por evidencia reciente. En lugar de avanzar hacia la verdad, Peña Nieto opta por sostener una postura que, para muchas víctimas y sus familias, representa el símbolo más crudo de la impunidad.

Foto: Redes

TAMBIÉN PUEDES LEER: