La exsecretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, quien lideró la Sedesol durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, lanzó un ataque contundente contra el gobierno de Claudia Sheinbaum. En su intervención en el programa de Adela Micha, Robles criticó tanto las políticas sociales del actual gobierno como las reformas impulsadas por Sheinbaum, a las que calificó de «regresivas» y peligrosas para la democracia.
Robles cuestionó la gestión de los programas sociales y su uso político. Según la exfuncionaria, muchos beneficiarios muestran indiferencia por las implicaciones legales y democráticas de las reformas, centrándose únicamente en los beneficios que reciben.
“Ah, pero como recibo mi dinero, entonces no me importa el amparo. ¿Qué es eso para mí? Nada”, comentó irónicamente.
Este comentario fue interpretado por muchos como una descalificación a los millones de derechohabientes que dependen de becas, pensiones y apoyos federales.
Robles indicó que uno de los principales errores de Sheinbaum ha sido el paquete de reformas legislativas impulsadas. La exsecretaria, recordada por su implicación en el escándalo de la «Estafa Maestra», arremetió contra las reformas judiciales y electorales, acusando al gobierno de debilitar al Poder Judicial y llevar al país hacia un modelo autoritario.
Criticó la elección por voto popular de jueces, magistrados y ministros, calificándola como una amenaza a la independencia judicial.
«Estamos celebrando un año de presidencia con reformas que golpean a la República. Se le están quitando los dientes a la Ley de Amparo», señaló con preocupación.
Otro punto polémico fue la anunciada reforma electoral, que incluye la eliminación de las diputaciones plurinominales y la reducción del número de legisladores. Para Robles, esta reforma representa un retroceso democrático disfrazado de eficiencia.
También criticó al partido Morena por negarse a retirar el fuero a funcionarios acusados de delitos graves, lo que, según ella, evidencia una «doble moral» y falta de coherencia en el discurso oficial.
Robles también cuestionó la popularidad de Sheinbaum, sugiriendo que el apoyo social se debe a la manipulación de los programas sociales para ganar respaldo político.
«Muchos dicen: qué bien que quiten plurinominales, que haya menos diputados, que el fuero se elimine. Todo suena muy bien, pero en los hechos no se actúa con coherencia», destacó Robles, insinuando que los programas sociales se usan para mantener a los ciudadanos “contentos” y desinformados sobre las consecuencias democráticas.
Es interesante observar la contradicción en las declaraciones de Robles, considerando su propio papel en el manejo de programas sociales durante el gobierno de Peña Nieto. A pesar de los múltiples señalamientos por desvío de recursos en «La Estafa Maestra», ahora se presenta como defensora de una visión más “coherente” del bienestar social.
En redes sociales, usuarios recordaron que durante su gestión en Sedesol la pobreza no disminuyó y que los recursos fueron utilizados de forma poco transparente.
Un internauta ironizó: “La exsecretaria que desapareció millones acusa al pueblo de venderse por miles”.
La reaparición de Rosario Robles en medios parece más una provocación que un análisis reflexivo. Su intento por reposicionarse criticando al gobierno actual y cuestionando apoyos sociales que antes utilizó con fines políticos ha generado más controversia que apoyo.
Robles no solo desafía al gobierno actual, sino que revive la profunda fractura de credibilidad de su paso por la administración pública.
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