Claudia Sheinbaum y Ursula Von der Leyen cerraron una nueva etapa en la relación entre México y la Unión Europea con la firma del Acuerdo Global Modernizado, un tratado que abre para México un mercado de 450 millones de personas distribuidas en 27 países europeos. El convenio busca ampliar el comercio, fortalecer la inversión y actualizar una relación que, de acuerdo con lo señalado durante la conferencia, se remonta al acuerdo comercial del año 2000.
El pacto contempla una inversión de 100 mil millones de pesos por parte de la Unión Europea, en respaldo al Plan México, con la expectativa de generar un “efecto de palanca enorme”. Para que el tratado entre en vigor, deberá ser avalado por el Senado de la República. Durante la presentación, se destacó que el acuerdo elimina barreras comerciales y de inversión, además de abrir oportunidades en sectores estratégicos como el agrícola, automotriz, autopartes y manufactura industrial.
Uno de los puntos más relevantes del acuerdo es el acceso preferencial para productos mexicanos al mercado europeo. Aguacate, tequila, mezcal y berries mexicanas podrán entrar libres de arancel a la Unión Europea, mientras que la industria automotriz, autopartes y manufactura industrial también tendrán acceso sin barreras arancelarias. Además, cinco productos mexicanos con denominación de origen —Café Chiapas, Chile Habanero de Yucatán, Cajeta de Celaya, Mango Ataulfo del Soconusco y Vainilla de Papantla— recibirán protección legal en Europa contra imitaciones.
La dimensión del acuerdo no se limita al comercio. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, describió a México como un “socio fiable” y afirmó que el tratado representa una “auténtica declaración geopolítica”. También señaló que habrá cooperación en seguridad, medio ambiente y defensa de los derechos humanos, además de respaldo al Plan México impulsado por el gobierno de Sheinbaum. En materia de seguridad, se planteó un diálogo de mayor profundidad y cooperación frente al crimen organizado.
Sheinbaum, por su parte, subrayó la buena relación entre México y la Unión Europea y presentó los acuerdos como parte de una visión compartida de desarrollo. “México vive una transformación profunda basada en principios claros… Porque creemos que el desarrollo económico es sustentable… Los tres acuerdos firmados representan más que instrumentos comerciales, representan igualdad y confianza en común, los cuales permitirán ampliar el comercio”, expresó la mandataria mexicana. También afirmó que esta nueva etapa busca que el comercio no beneficie solo a unos cuantos, sino que avance hacia una relación “más justa”.
La presidenta mexicana también confirmó que tanto el Acuerdo Global Modernizado como el T-MEC fortalecen a México. Al ser cuestionada por la prensa, precisó que se está “revisando el tratado con Estados Unidos” y adelantó que la próxima semana se pondrá fecha para la reunión oficial. Con este acuerdo, Sheinbaum y Von der Leyen colocan a México ante una oportunidad estratégica: diversificar mercados, proteger productos nacionales, ampliar exportaciones y reforzar su presencia internacional con una meta clara: incrementar en 50% las exportaciones mexicanas hacia Europa para 2030, de 23,800 millones a 36,100 millones de dólares.
